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Encontrar el estilo propio en fotografía cuando todo el mundo espera likes

El peligro oculto de los likes

Hoy quiero reflexionar sobre algo que preocupa a muchos fotógrafos: cómo encontrar tu estilo en fotografía sin perder tu propia voz por el camino.

Es decir, escucharnos…o dejar de escucharnos
Porque cuando hacemos fotos, ¿realmente estamos mirando hacia dentro… o estamos pensando en lo que los demás esperan ver?

escena introspectiva que representa la búsqueda de un estilo propio

Seamos sinceros. Muchas veces parece que lo que se espera de nosotros es bastante claro: imágenes bonitas, fáciles de mirar, fáciles de entender. Fotografías cómodas. Que no incomoden demasiado ni obliguen a pensar mucho.

Y entonces entran en escena los likes.

Las redes sociales nos envían un mensaje muy simple: cuantos más likes recibes, más popular eres. Eso según el algoritmo, esa criatura misteriosa con muy mal sentido del humor.

El problema es que ese mensaje, repetido miles de veces, termina creando una dependencia bastante seria. Sin darnos cuenta empezamos a producir imágenes no para nosotros, sino para gustar a los demás.

Y ahí aparece el gran enemigo.

Cuando empiezas a perder tu estilo fotográfico

No hay mayor enemigo para la creatividad que intentar satisfacer constantemente a los demás.

Buscando el estilo propio en fotografía

Seguro que te ha pasado. Estás delante del ordenador buscando una foto para subir a las redes sociales y aparece el dilema:

—¿Subo esta imagen que quizá no es tan estética pero significa mucho para mi?

—¿O subo esta otra que sé que va a gustar más… y que probablemente hará muy feliz al algoritmo?

Todos hemos tenido ese momento.

El problema es que, si ese proceso se repite durante mucho tiempo, ocurre algo curioso: uno empieza a vaciarse. Poco a poco dejamos de tomar nuestras propias decisiones. Nuestras elecciones empiezan a depender de lo que creemos que los demás esperan de nosotros.

Queremos gustar. Y eso es bastante humano. Seguimos modas al vestir, al peinarnos, al hablar… Las modas vienen y van y muchas veces terminamos pareciéndonos demasiado unos a otros.

En fotografía pasa algo parecido.

A veces parece que todos estamos haciendo variaciones de los mismo. Buscando aprobación. Esperando el veredicto en forma de corazones rojos.

Y cuando esos corazones no llegan… nos preguntamos qué hemos hecho mal. 

Es curioso cómo algo tan pequeño puede convertirse en una pequeña droga.

La honestidad como base del estilo en fotografía

Por eso creo que conviene recordar algo sencillo: debemos ser nosotros mismos. Con nuestras cualidades, sí, pero también con nuestros defectos.

De hecho, muchas veces son nuestros defectos los que nos hacen reconocibles.

Las redes sociales han traído muchas cosas positivas, por supuesto. Pero también han introducido una buena dosis de inseguridad. Nos condicionan más de lo que creemos. 

Y en fotografía, mucho. 

Por eso hay una palabra que cada vez me parece más importante: honestidad

 

Siguiendo un criterio personal para elegir el estilo propio en fotografia

Ser honestos con nosotros mismos.

Mostrar nuestra propia visión del mundo. 

Contar nuestra historia como queramos contarla.

Porque si no, corremos el riesgo de caer en un bucle bastante absurdo: hacemos una foto, la editamos rápidamente, la subimos a redes… y esperamos la lluvia de felicitaciones que alimente nuestro ego.

¿Y… después?

Después necesitamos otra foto. Y otra aprobación . Y otra.

Un ciclo interminable.

Hasta que un día uno se para y piensa: «un momento… ¿Qué demonios estoy haciendo?

Y si somos realmente honestos con nosotros mismos, la respuesta puede ser incómoda: esto ya no soy yo

Lo que podemos aprender de Vivian Maier

A veces da la sensación de que disfrutamos menos del proceso de fotografiar y más del proceso de recibir elogios. Y eso es una terreno peligroso.

Pienso entonces en Vivian Maier.

Una fotógrafa que tomó miles y miles de imágenes… y que, para desesperación de cualquier community manager moderno, no mostró a nadie, o casi nadie, sus fotografías.

Fotografiaba porque necesitaba hacerlo. Quizás como diario. Observaba, caminaba, miraba a su alrededor y capturaba mementos. Muchos de sus carretes ni siquiera llegaron a revelarse.

Y aún así siguió fotografiando toda su vida.

Su obra fue descubierta por casualidad (o no… quizás todo pasa por algo) después de su muerte. Lo que abre otra pregunta interesante: ¿hizo bien quien decidió mostrar su trabajo?

Pero esa es otra historia… quizá para otro post.

Lo que sí parece claro es que Vivian Maier vivió la fotografía de una forma profundamente honesta. Fotografió sin esperar nada a cambio. Sin esperar aplausos.

Y quizá  aquí hay una pequeña lección. 

Cuando realizamos un trabajo fotográfico personal —un serie, un proyecto o incluso una sola imagen—deberíamos intentar cerrar la puerta, al menos por un momento, a todas esas voces externas que nos susurran qué deberíamos fotografiar, cómo hacerlo o qué está de moda ahora mismo. 

En mi caso, muchos proyectos nacen precisamente de esa búsqueda interior, como ocurre en La Barandilla.

cada uno debe buscar su estilo propio porque todos somos diferentes
destacando con un estilo propio

Encontrar tu estilo en fotografía empieza por escucharte

Salir a fotografiar en soledad puede ser un ejercicio muy saludable. En La búsqueda reflexiono sobre esa soledad y esa búsqueda de una identidad propia.

Muchos fotógrafos se preguntan en algún momento: ¿cómo encuentro mi estilo en fotografía?

La respuesta quizá no esté en aprender más técnicas, ni en seguir la última tendencia visual.

Muchas veces el estilo aparece cuando dejamos de intentar gustar a todo el mundo y empezamos a prestar atención a lo que realmente nos interesa fotografiar.

Lo que te atrae de forma repetida, obsesiona visualmente y te hace detenerte cuando caminas con la cámara.

Ahí empieza a aparecer tu voz.

Porque al final, el mejor consejo sigue siendo el más sencillo de todos: sé tú mismo.

Aunque el algoritmo tenga otra opinión.

también es importante abrazar las imperfecciones
buscando una mirada personal
Publicado en Fotógrafos, Reflexión

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2 comentarios

  1. José Manuel García

    La fotografía es abrir ventanas a la sensibilidad, una testifical permanente del momento, un conservar el hoy para mañans, el aquí y ahora de la mirada que nos ofrece quien dispara a bocajarro o con precisión sobre nosotros y el mundo.

    Excélsior.

    • Mónica Riveiro

      Gracias por el comentario José Manuel. Me gusta mucho esa mirada que propones. La fotografía tiene algo de eso: de abrir una pequeña grieta en el tiempo para que el instante no desaparezca del todo.

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